Si vives en un piso, es posible que el vínculo más directo que tengas con el exterior sea tu terraza. Da igual que sea un pequeño balcón a la calle o una gran terraza en la última planta del edificio porque ese lugar puede ser el de mayor encanto de tu vivienda.
Pero ¿cuánta atención le dedicas a estos rincones de tu casa?

Una terraza requiere bastante mantenimiento, sobre todo si vives en una gran ciudad, ya que la contaminación, la caída de hojas de los árboles o las palomas, ensucian constantemente. Y esto es una lata. De ahí, que te invada la dejadez y la hostilidad por ese lugar, apenas permanezcas allí un ratito para su limpieza o que lo tengas como un espacio de almacenaje, sin darte cuenta de que te estás perdiendo tener un pequeño tesoro, sin salir de tu casa.
Pero la terraza puede ser el lugar donde te despejas después de estar dos horas frente al ordenador, donde aclaras tus ideas, donde te tumbas mirando al cielo o donde simplemente ves a la gente pasar. La terraza es el elemento de transición entre tu casa y tu entorno, es por donde respira ¿por qué no dotarla de tu mayor atención?
Teniendo tu terraza en malas condiciones estás proyectando apatía, desinterés y descuido en una faceta de tu vida. Esto es lo que los demás ven en ti porque es lo que reflejas en el exterior. Pero también es lo que intentas esconder u obviar en tu vida, lo que llevas dentro y sacas fuera, pero camuflado. Piensa cuando dejas allí la bolsa de la basura o las cajas de tu última mudanza y permanecen allí por meses.
Todos estos actos no son acciones casuales sino que revelan algo que está en ti y tu casa te lo está mostrando. No lo dejes pasar.
Así que como digo siempre, toma consciencia de cada zona de tu vivienda, de cómo está organizada y de cómo te hace sentir. Haz introspección y quédate con lo que te sirve y elimina lo que ya no te vale. Es un ejercicio sencillo que puedes hacer para ti mismo a través de tu casa.
Hoy, puedes comenzar por tu terraza, convirtiéndola en una zona vip en el mejor momento del año.
PEQUEÑO BALCÓN AL EXTERIOR
Leer, tomar un aperitivo, estar un ratito con tu portátil, meditar, hacer reiki, tener un minihuerto, escribir una carta, coser, hacer una lista, ver pasar a la gente, peinar a tu mascota, etc. Todas estas actividades las puedes llevar a cabo en una terraza pequeña o en un balcón, pudiendo ser uno de los momentos más gratificantes del día ya que conectan con tu momento presente. Dedicarse estos ratitos de vez en cuando supone un aporte extra de salud física, mental y emocional. ¡Ponte a ello!

Si el ancho del balcón o terracita es mayor que 1,50m puedes poner una mesita de 60x60cm con un par de sillas plegables a juego y unos cojines bonitos. Pero también puedes aprovechar una de las paredes laterales para hacer un banco. Con una caja de madera o bien con un par de banquetas cuadradas, en las que se pueden meter cosas en su interior (una manta o una toalla) y unos buenos cojines puedes tener un rinconcito precioso.
Puedes dar un poco de calidez jugando con los tonos de la decoración, usando un tono neutro como base y dos toques de color más llamativos como el fucsia, turquesa o amarillo. Para la iluminación lo más apropiado son los candiles con velas, que dan una luz muy cálida. Coloca unas plantas aromáticas y ¡a distrutar!
Si tienes barandilla de forja y quieres un poco de intimidad, fórrala por el interior de cañizo o de bambú, una solución muy económica que le dará un aire desenfadado y acogedor.

Si hay demasiado ruido exterior porque tu balcón da a una calle muy transitada, mi consejo es que para darle buen uso, hagas un cerramiento con doble acristalamiento. No será una terraza exterior del todo, pero seguirás teniendo ese pequeño rinconcito para ti vinculado con el exterior.
TERRAZAS PARA COMPARTIR MOMENTOS
Cenar con tus amigos, hacer encuentros semanales con tu grupo de yoga, tomar el sol, refrescarte con una ducha, tener un jardín, relajarte en una zona chill out, son algunos de los momentazos que puedes vivir en tu terraza.
Una terraza grande tiene la ventaja de poder unir varios usos en un mismo espacio, pudiendo combinar diferentes materiales y acabados en función de la actividad que se vaya a desarrollar.

Se pueden utilizar revestimientos de piezas ensambladas de madera o de resina para una parte del pavimento e incluso del peto o zona de barandilla y poner otro revestimiento más blando, como césped artificial o una alfombra de fibras para una zona más distendida como zona de relajación, solaruim con sofás bajos, tumbonas o puffs.
Si la terraza está completamente abierta al exterior hay que tener en cuenta la protección solar ya sea a través de marquesinas, toldos, pérgolas o sombrillas.
Hoy día no son necesarias grandes obras para dar un cambio a un espacio exterior. Tan sólo es necesario que tengas motivación y empieces poco a poco.
Da igual el espacio del que dispongas, lo importante es dedicarte un tiempo para ti, observar tus expectativas y cristalizar tus deseos más sinceros en lugares inesperados de tu casa. Es ver con otros ojos una zona que tenías olvidada y que puede convertirse en el lugar de tu transformación, ¿no crees?
Comparte en los comentarios el momento que recreas en tu terraza o el que te gustaría generar. Estaré encantada de responderte.
¿verdad que sí? un rinconcito que tengas en el exterior, que no veías hasta ahora, al que no prestabas atención puede ser tu salvación. Y tu casa te lo estaba mostrando.
Mi momento en mi terraza es en realidad en el exterior del umbral de mi casa. En el desayuno. Cuando el tiempo empieza a refrescar por la mañan temprano, y puedo ponerme ahí, a tomar mi café con inhalaciones de aire fresco matutino. Mirando cómo les ha ido a mis plantas, si tienen hojas malas, si vienen flores en camino, si necesitan agua…
Puedo parecer pesada, pero me encanta disfrutar de todos los rinconcitos que tengo en mi casa. Me encanta!
Pensé que estaba un poco chalada pensando en estas cosas, pero leyéndote a ti, veo que tienen mucha importancia y que no es ninguna tontería!
Cualquier pequeño rincón de tu casa requiere su atención. Los momentos que pasas en ellos o los pequeños detalles que les aportas te vinculan con tu casa de una manera especial, que al final es el vinculo que tienes contigo misma.
Gracias por compartir tu experiencia, María Jesús.
Esther, que harías con una segunda terraza, de 8m por 8.5m, en el techo de un tercer piso cuando ya tienes una en el balcón del mismo tercer piso.
Hola Juan, en una terraza de esas dimensiones se pueden hacer muchas cosas, desde un cenador, un jardín, una zona de estar, un espacio para juegos, etc. Todo depende de tus gustos, de tu estilo de vida y de las características del sitio.
Ponte en contacto conmigo para estudiar tu caso y, con datos más concretos, ver las mejores opciones para tu terraza.
Un saludo.