Seguramente ya sepas que existe una interconexión entre todo lo que nos rodea, tu trabajo, tus amigos, tus emociones, tu casa… pero ¿sabes hasta qué punto eres consciente de ello en tu día a día?
En este artículo te ayudo a descubrirlo.

Si te pregunto cómo te encuentras física o anímicamente, probablemente tu primer impulso nacido de la inercia hará que me respondas que “bien”, porque si no tienes nada grave o nada asumido como normal o soportable, se supone que estás bien.
Pero ¿en qué nivel se sitúa este estado del que te estoy hablando?
Mis clientes, por ejemplo, alcanzan un BIEN bastante diferente al bien expresado por conformismo o por falta de problemas “graves”. Con mi trabajo les ofrezco un BIEN-ESTAR consciente, más global y más profundo.
Lo que persigo, como arquitecta especializada en feng shui, es tu satisfacción personal y profesional, tu motivación, equilibrio anímico, alegría, tranquilidad, introspección… Es una sensación que va más allá de la falta de preocupaciones o conflictos y que no se obtiene por suerte o merecimiento. Es un estado de ánimo mucho más amplio, que requiere atención y trabajo por nuestra parte. Es algo que se busca y se aprende. Y precisamente por esa razón no todas las personas lo desean ni están dispuestas a trabajar para lograrlo.
Si piensas que este estado del que te hablo es inalcanzable o que no crees que puedas aspirar a ello, te diré que esa situación de Bienestar está ahí, para todos. Para ti también.
Yo he pasado por etapas en las que pensaba que la felicidad estaba reservada para personas con tipos de vida diferentes a la mía: sin preocupaciones económicas, sin conflictos familiares, sin falta de espacio. Sin embargo, lo que no sabía es que estas personas también tenían dichos problemas pero parecían no agobiarse. Y lo que descubrí es que veían la vida de manera diferente a como yo lo hacía en ese momento, tomaban acciones distintas.
Comprendí que la vida es responsabilidad de uno mismo, como yo lo soy ahora. Por esta razón quiero mostrarte cómo logré darme cuenta de ello y vivir de una manera plena. Y, lo más importante, una vez que te das permiso para este tipo de bienestar ya no hay marcha atrás.
El bienestar, como bien sabes, se conforma por un estado físico, mental, emocional y espiritual. Un estado óptimo, cambiante y en equilibrio.

Para acercarse a él, es necesario trabajar todo el abanico que lo integra, desde la alimentación sana y el desarrollo personal hasta una buena actitud frente a la vida. Todo ello debe estar conectado y perfectamente sincronizado. Y es aquí donde entran en juego diversos factores externos como el ambiente que te rodea, tu casa, tu oficina, tu espacio… Mi trabajo consiste en sintonizar tu plano interior y los factores físicos (externos) para que encuentres tu camino para disfrutar plenamente de la vida. El ambiente que rodea tu casa. Feng shui de fuera hacia adentro.
¿Cuántas veces al entrar en casa o en tu negocio te has dado cuenta de que no te sientes a gusto? Y te preguntas si será porque no hay suficiente luz, porque el mobiliario ya no se ajusta a tus gustos o necesidades o porque no encuentras el sitio adecuado para trabajar.
Todas estas razones son factores físicos externos, que forman parte de un espacio, y por lo general son fácilmente identificables: la distribución de un lugar, su proporción, la intensidad de la luz, el nivel de ruido, la temperatura, la calidad del aire, los colores, el mobiliario… pero en sí mismos no guardan relación con la persona. Ahí está la clave.
La manera en la que percibimos que la conexión entre nuestro entorno habitual y nosotros se traduce en los comportamientos que nos generan estos factores, que son, en mayor medida, los que desencadenan la sensación de malestar o bienestar.
Si hay poca luz, te sientes decaído, si hay mucho ruido externo, no descansas bien, si la distribución no se ajusta a tus necesidades actuales, se limita tu motivación. Estas situaciones conforman tu bienestar físico y mental, y por tanto, inciden en la parte emocional.
Así pues:
¿En qué estancias de tu casa te sientes mejor? ¿Dónde notas que estás incómodo? ¿Qué zona de la casa se vincula a los acontecimientos más felices o las conversaciones más productivas?
Tu casa puede ayudarte a fomentar tu bienestar interior. Amar tu casa es amarte a ti mismo.
Yo misma me he dado cuenta de que a través de cada espacio es posible elevar el nivel de bienestar a un grado superior. No hay que conformarse ni asumir las situaciones cotidianas que no te hacen feliz como normales. Decide ser feliz y da el primer paso.
Y recuerda, a la pregunta ¿Qué tal estas? Hay que responder “BIEN”, esbozando una sonrisa porque realmente sientes la verdad de esta palabra. Y si no es así, tómalo como una señal de que algo debe cambiar en ti. El mejor consejo que puedo darte es que si estás confuso o no sabes por dónde empezar, te tomes tu tiempo para analizar tu casa, tu dormitorio, tu cocina o incluso tu baño!! Y lo veas como el reflejo de tu yo más profundo. Quizás para tener más motivación necesites cambiar la distribución del salón, o para ganar en independencia necesites deshacerte de ciertos muebles, sin apegos, para que te atrevas a emprender en ese negocio que tanto te ilusiona. Yo puedo ayudarte.
Como ves, este año comienzo con fuerza y con una determinación clara: Que te beneficies del vínculo tan importante que existe entre la arquitectura y el ser humano. Que apuestes por tu felicidad y te apoyes para hacer camino en las señales que tu inconsciente está reflejando en tu vivienda.
Espero tus preguntas, inquietudes y tu apoyo en esta nueva etapa así que deja aquí tu comentario. Ayúdame a difundirlo a través de las redes sociales y sobre todo, sé feliz. 🙂
ME PARECIO ALGO SOBRENATURAL HABER ENCONTRADO ALGUIEN CON TU FORMA DE RELACIONAR EL LUGAR DONDE VIVIMOS CON NUESTROS ESTADOS MAS PROFUNDOS, PORQUE YO PIENSO QUE ES ASI Y NO TENGO EL CONOCIMIENTO Y POR LO TANTO DESCONOZCO LAS HERRAMIENTAS PARA LOGRAR HACER ALGO POSITIVO PARA TRABAJAR ESO.ESPERO QUE TENGAS SUERTE CON ESTE PROYECTO DE AYUDARNOS.
Muchas gracias por tu comentario, Adriana.
Hola Esther! Tengo 22 años y soy una mamá desde hace solo un mes. En casa somos seis, mi marido, la bebé, yo, dos gatos y un perro y la casa no es demasiado grande. Actualmente hacemos vida la mayoria del tiempo en la habitacion de matrimonio, y me siento agobiadisima cada vez que entro porque esta todo colapsado, la cama de 1.50cm el armario, mesita de noche, dos comodas, una cuna y un escritorio con ordenador de sobre mesa..etc. Imáginate como es hacer el dia a dia solo en una habitacion porque mi marido se pasa doce horas en el ordenador, por eso queremos que este en el dormitorio, para que por lo menos estemos los dos en el mismo espacio, sino nunca estariamos juntos! Asi que el ordenador se tendria que quedar en el dormitorio, pero no se como colocar los muebles o si sustituirlos por otros mas practicos. Además de todo, mi marido es un desastre con el orden, y yo soy todo lo contrario…necesito ver que cada cosa esta en su lugar…Lo bueno que tiene nuesta habitacion es que entra mucha claridad 🙂 Me podrias dar alguna idea para poder cambiar esta estancia de mi casa?? Ya no se que hacer…
Hola Rebeca,
Gracias por compartir tu caso.
Dependiendo de cada persona, el espacio que ocupa, la orientación y el tipo de mobiliario es posible lograr una combinación ganadora para todos los miembros de la familia.
Con los datos que tengo puedo decirte que tengas en cuenta las proporciones del espacio y adecuar vuestras necesidades y el tamaño de los muebles a esa circunstancia.
Es aconsejable dividir el tiempo en varias zonas de la casa. Un dormitorio es para dormir, relajarse, reposar. Si se usa como zona de trabajo y con el ordenador constantemente encendido, puede repercutir en el descanso y en el bienestar del bebé. Es importante que su cuna de encuentre en un lugar adecuado ya que un error en esta ubicación puede hacer que llore o esté más inquieto. Por otro lado, si tu marido trabaja en casa, una buena orientación de su mesa de trabajo puede favorecer su creatividad y su rendimiento.
Sin embargo, necesitaría más información para hacer un análisis más profundo y un buen diagnóstico. Así que Rebeca, no dudes en mandarme un mail si estás interesada en adecuar tu dormitorio a tu nueva situación. Enhorabuena por el bebé y a disfrutar de esta nueva aventura.