Una de las mayores aventuras que te ofrece la vida es la de ser madre y esto me ha inspirado a escribir este artículo para todas las madres que estáis viviendo la maternidad por primera vez con una mezcla de alegría e incertidumbre, amor infinito y preocupación. Para que veáis, desde otro punto de vista cómo proveer a vuestro bebé del mejor entorno para su felicidad.
Es probable que a estas alturas estés cansada de comentarios del tipo “eso no se hace así”, “déjame a mí, que lo estás haciendo mal”, “es lo que toca, ahora no te quejes”…. Por eso, parto de la siguiente verdad: sólo tú, como madre, sabes mejor que nadie lo que es mejor para ti y tu bebé. Es pura naturaleza y tu propia experiencia es la que te va dictando cómo tienes que actuar. Pero éste es sólo un punto de vista.
Si has leído mi artículo sobre feng shui, sabrás que todo lo que ves a tu alrededor es la proyección de lo que tienes dentro, de tu tranquilidad o de tus miedos. Los problemas que aparecen en el día a día, si son reiterados, son ocasionados por la manera que tienes de ver las cosas. Pregúntate: ¿es así como quieres que vea el mundo tu hijo? Seguramente la respuesta será “No, Esther, no quiero que mi hijo piense que el mundo es un lugar donde sentir miedos e inseguridades, quiero que disfrute de una infancia llena de amor y alegría”.
Y precisamente a ti, que deseas que tú bebé te vea siempre como la mejor mamá, va dirigido este contenido. Te propongo empezar por la toma de consciencia del espacio en el que está creciendo tu hijo y si estás fortaleciendo el vínculo madre-bebé.
Respóndete a ti misma: ¿Qué es lo que estás proyectando en tu casa? La primera visión que tiene tu bebé del mundo es la que tú le proyectas en casa, en su habitación, en tu entorno… Cuidar estos espacios es fundamental para que crezca sano, feliz y pueda desarrollar su autoestima e independencia sin sufrir o padecer tus propios miedos e inseguridades.

CÓMO GENERAR UN ESPACIO DE AMOR PARA TU BEBÉ.
El lugar elegido para tu bebé es fundamental para propiciar un buen estado de salud y aprendizaje. Esta es una de las razones por las que la elección de la habitación de tu bebé es crucial y no se debe elegir en base a un criterio meramente casual como que sea la habitación que queda disponible en la casa o que sea la más práctica para el transcurrir de vuestra vida adulta. Elige la habitación con plena consciencia y que reúna las cualidades necesarias para ayudarle en su desarrollo. No tengas miedo a transformar tu casa, a veces son necesarios ciertos cambios para lograr un objetivo.
- Una habitación elegida desde la consciencia y el amor.
– Sitúa la cuna con el cabecero apoyado sobre una pared y procura que haya suficiente espacio en los otros tres lados para poder moverte cómodamente. Coloca dos mesitas o cómodas a cada lado de la cuna. Esto genera sensación de cobijo al bebé y protección en sus entorno más inmediato. No lo encajones en una esquina, ni lo sitúes en el centro del dormitorio ni tampoco entre una corriente de aire (alineado entre puerta y ventana) para evitar molestos resfriados o sobresaltos en el sueño. Durante la fase REM el cerebro está activo, recogiendo y procesando datos del exterior, sobre los que se construye su aprendizaje y desarrollo, basados en un entorno de protección.
– Procura que no haya detrás del tabique sobre el que se apoya la cuna tuberías de agua, aparatos eléctricos o cables enmarañados. Mucha gente lo desconoce, pero aunque un aparato esté apagado, la corriente eléctrica sigue estando presente. Esto supone alteraciones en el descanso debido a los efectos electromagnéticos del entorno.
– Crea un ambiente que en el mundo feng shui llamamos “yin”, es decir, un lugar con una iluminación tenue y cálida para ayudar a conciliar el sueño, que no sea ruidosa. Intenta reproducir un ambiente de naturaleza, incluso en los sonidos o música que se escuchen en la habitación. Descarta habitaciones que estén en las zonas más ruidosas de la casa o donde el ruido de los coches sea constante.
– Elige colores suaves. Aunque en sus primeras semanas no distingue colores, con el paso del tiempo podrá diferenciarlos y por tanto, verse afectado por las emociones que generan cada uno de ellos. Recuerda que tu bebé está aprendiendo constantemente a ver el mundo y adaptándose a él, así que provéelo de un mundo de colores suaves o pastel, que trasmitan cariño y tranquilidad, como rosa o verde, amarillo y evita los colores brillantes.
– Mantén un espacio despejado, sin estanterías encima de su cuna ni mobiliario que apunte directamente hacia ella.
– Elige mobiliario de materiales naturales como la madera y descarta las cunas de barrotes de metal.
– Evita elementos acuáticos como peceras, plantas naturales y aparatos eléctricos dentro de la habitación para evitar perturbaciones en el sueño.
- Fortalece el vínculo más especial que existe en la naturaleza.
Una de las cosas que más incertidumbre causa a las madres es la imposibilidad de comunicarse con su hijo para poder entender lo que le pasa. Esta es una de las partes más bellas y reveladoras del feng shui y que muy pocas personas conocen: es posible “saber” en qué línea evoluciona tu bebé y qué potencial desarrollará en el futuro. Seguramente ni te imagines la potencia de esta información pero con ella podrás construir el espacio que favorezca sus talentos innatos, ayudarle a superar sus propias barreras o favorecer una vida independiente y sana.

Haz que tu experiencia como madre sea más profunda y tranquila y establece desde ya mismo, la conexión entre los dos para que podáis compartir lo hermoso de vuestra relación y crecer juntos.
– Coloca un sillón cómodo cerca de su cuna, donde puedas darle la toma sin movimientos bruscos o interrupciones. También es importante tu inclinación y cómo le rodeas con tus brazos, siéntete segura y abrázalo con ternura, esto también se trasmite al bebé. Otro detalle para favorecer su comodidad es que procures no usar ropa de lana o de tejidos sintéticos sino tejidos suaves, agradables al tacto y que permitan que tu piel y la suya estén cerca y podáis trasmitiros vuestro calor corporal.
– Cuida los olores fuertes e intensos de perfumes o comida en la ropa y evita la iluminación directa en la cuna.
– Los masajes son estupendos para crear momentos únicos llenos de amor, puedes probar el reiki por ejemplo. Yo lo hacía con mi sobrino y daba excelentes resultados. Si no sabes cómo hacerlo, o te gustaría saber un poco más sobre esto estoy preparando unas clases para mamás conscientes y aunque no está publicado, estaría encantada de mostrártelo.
– Los sonidos también influyen en el desarrollo normal del bebé. Mi recomendación es que escuchéis juntos o separados nanas suaves, de acordes suaves inspirados en la naturaleza. Hoy te recomiendo esta joya japonesa de la soprano Makiko Kitago, que gusta tanto a niños como a adultos.
– Recitar Mantras es una técnica que te permitirá calmar a tu bebé cuando llora y también a ti cuando el estrés te absorba al ver que no se tranquiliza. Es muy sencillo, consiste en una o varias palabras que transmiten una vibración muy alta y al repetirlas despacio y suavemente sanan y calman. Te aconsejo este mantra de bendición de los niños: OM Kumara Kushalo Dayayei Namaha de la maravillosa Deva Premal.
Puedes acompasarlo con movimientos suaves balanceándote sobre los pies. No pierdas el contacto visual, hazle ver que estas ahí y que estás tranquila.
- Si tú estás bien, tu bebé estará bien. Encuentra y crea tu espacio particular.
Como madre siempre estás pendiente de ofrecer lo mejor a tu bebé, te desvives por él y te olvidas de ti misma, te quitas de muchas cosas con tal de darle lo mejor. Y con esto estás olvidando lo más importante: que un hogar se sostiene en gran medida gracias a ti. Por tanto, es importante, para dar calidad en todo momento a tu bebé, que tú estés bien. Cuanto mejor estás tú, mejor está tu bebé.
El feng shui pone especial énfasis a la figura de la madre, desde la zona donde se ubica el dormitorio hasta cómo se desarrolla a nivel personal y familiar en dicho espacio.
Una pieza clave es la disposición del dormitorio principal. Por regla general, cada casa tiene las estancias distribuidas según los parámetros del arquitecto, que responden a la funcionalidad del espacio. Pero siempre se pasa por alto el tipo de experiencias que tienen las personas en ese lugar.
Por tanto, debemos crear el lugar adecuado con los espacios disponibles, actuando a nivel de la distribución, decoración y reformando, si es necesario!
La ubicación correcta del dormitorio principal hace que los padres potencien su equilibrio interno, proyectándose en las buenas relaciones familiares, el amor, el cariño, el respeto, pero también fomenta la buena salud. Como he comentado anteriormente, un dormitorio es un espacio “yin”, esto significa que promueve los vínculos familiares y la salud.
Así pues, no te dejes de lado y piensa que tu bebé debe sentir el amor de su madre, ¡el tuyo! tu tranquilidad, tu tiempo y tu bienestar. Y lo mismo que quieres que el lugar en el descansa tu bebé sea el mejor de la casa, piensa que el tuyo también lo debe ser.
Comenta tu experiencia y dinos qué acciones llevas a cabo para el bienestar de tu bebé.
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