Hoy quiero romper una “flecha envenenada” a favor de mis colegas de profesión. Y es que este es un concepto muy común y básico en feng shui, pero muchas veces está mal interpretado.
Recuerdo que la primera vez que oí esa expresión se me pusieron los pelos de punta, al tiempo que fruncí el entrecejo como quien piensa en voz baja: “ ¿flecha envenenada? ¡pero qué me estás contando!”. Probablemente si no estás muy vinculado a la terminología feng shui, te esté pasando lo mismo. Pues bien, te explico brevemente a qué me estoy refiriendo.

El término “flecha envenenada” se refiere a la agresión producida por ciertas estructuras en el exterior o en el interior de una vivienda. Como por ejemplo:
– Bordes afilados y esquinas.
– Farolas, torres del tendido eléctrico y antenas parabólicas y de telefonía.
– Arboles de ramas secas.
– Carreteras de tránsito muy rápido.
– Fachadas reflectantes.
Todas ellas son emisoras de un qi desfavorable siempre que apunten directamente a tu vivienda. Pueden provocar tensión en las personas, estrés, discusiones y por tanto, mala salud.
Las agresiones más comunes son las que representan bordes afilados, que son las que voy a abordar en este artículo. Este tipo de formas están muy presentes en nuestro día a día, sobre todo en el interior de las viviendas.
Los bordes de los tabiques o pilares, las aristas del mobiliario, las vigas expuestas, las mochetas de las instalaciones, etc. son emisores de un qi nocivo que atenta contra tu salud al estar un tiempo prolongado expuesto a esta agresión.
Y es aquí cuando entra el error de interpretación. Un borde o una estructura puntiaguda o afilada en sí, no supone nada negativo. En cambio sí lo es cuando va dirigida a un espacio que habitas de manera constante o si estás en su punto de mira. Como el filo de un cuchillo o la punta afilada de un objeto; cuando apuntan hacia ti o los manipulas, es cuando se vuelven peligrosos. Es concentración energética dañina, un tipo de qi perjudicial que afecta a la salud de las personas.
En la arquitectura hay infinidad de ejemplos de este tipo de estructuras, ya que los arquitectos, somos proclives a estos diseños por el espacio que generan, los puntos de fuga, la fortaleza constructiva o conceptual. En la mayoría de los casos suponen obras de una belleza extraordinaria, que se construyen exentas, para ser observadas, donde sus extremos no apuntan a otros edificios.

Tenemos el fantástico ejemplo de esta obra de los arquitectos MOD. Se trata de la Galería de Arte Vanke Triple V, en Singapur. Como ves, tiene una forma espectacular y su diseño no se debe a un mero capricho arquitectónico.
Este edificio está situado frente al mar, no apunta a ninguna otra construcción y está pensado para ser observado por fuera y por dentro. No hay agresión posible.
Por otro lado, el hecho de ser una galería de arte, se vincula con el sector del elemento fuego, es decir, el elemento de la imagen, de la belleza, de lo artístico. Y es que cada actividad o tipo de negocio está relacionado con uno de los cinco elementos de la metafísica china.
En Singapur, el feng shui está muy presente. No hay empresa que de un paso sin antes consultar con su asesor feng shui. De ahí, la particularidad de muchos edificios, que aparentemente se antojan caprichos constructivos pero que poseen toda una filosofía detrás de lo meramente formal.
Pero, ¿qué pasa cuando introducimos estas formas en el interior?
Como te decía, estas formas en el interior de una vivienda suponen un qi nocivo, pero siempre que apunten al sitio en el que duermes o trabajas porque son los lugares donde más tiempo permaneces.

Este Starbucks del arquitecto Kengo Kuma en Fukuoka (Japón) es un poco desconcertante en este aspecto, ¿no crees? ¿Te imaginas vivir en un lugar así, con todas esas piezas apuntando a cada centímetro en el que te encuentres?
Afortunadamente, una de las ventajas de la arquitectura pública es que, en cierta manera, es efímera en cuanto a que la gente usa estos espacios de manera esporádica. Son lugares de paso y de corta permanencia por lo que sus efectos no se manifiestan (salvo para sus trabajadores (!))
Así que, adaptando estos conceptos a tu vivienda, echa un vistazo a tu entorno exterior e interior. Observa atentamente lo que te rodea, desde tu ventana, desde tu cama o desde tu mesa de despacho y toma consciencia.
¿Hay bordes que apunten directamente hacia ti? ¿postes eléctricos, antenas parabólicas, la esquina del tabique del baño, el borde de la estantería o del armario…? Si es así, tienes una agresión constante. En la medida de lo posible evita esa posición. Lo mejor es redondear las esquinas, cosa a la que ya tengo acostumbrados a los jefes de obra. Pero hay veces que eso no es posible con lo que hay que colocar un elemento de transición que bloquee el qi de esa esquina y usar la imaginación.

Si tienes interés en saber más cosas sobre las flechas envenenadas, haz click en este enlace.
De lo que se trata es de eliminar obstáculos en todos los aspectos de tu vida diaria.
Si una casa que está entre dos casas y es más baja, ¿los suelos de las casas de al lado harían de flecha envenenada?
En principio no, pero depende del diseño de las casas colindantes, si tienen una arquitectura de líneas más agresivas que te hayan hecho pensar eso.
Saludos
Para entrar en las casas de al lado tienen que subir siete escalones y mi casa tiene dos, ¿esos suelos no harían corte a mi casa?
No, no lo hacen.
Gracias por los consejos y técnicas constructivas de un ambiente armonioso
Gracias Rubén.
Un saludo.