La semana pasada asistí a una charla en el colegio de arquitectos que me ha hecho reflexionar sobre los efectos de los avances tecnológicos en la salud de las personas. Según el estudio de una importante entidad bancaria, se están generando cambios importantes en la mentalidad de la gente de cara a elegir un lugar para vivir, lo que repercute en la manera de hacer arquitectura y en los usuarios.

1. Hoy día se da gran importancia al ahora y aquí, a vivir el presente en busca de la gratificación instantánea. Los continuos cambios a los que la sociedad se ve sometida hoy día, trabajo, relaciones personales, etc. fomentan el no compromiso y la satisfacción inmediata.
“Lo que quiero lo quiero ya, ahora y en estas circunstancias, no miro más allá.”
Esto hace que haya dispositivos que sean capaces de realizar una vivienda en 24h. Sí, sí, ya existen. Las impresoras 3d ya han dado el gran salto a la escala 1:1. Antes podías tener una pequeña maqueta para hacerte una idea del resultado final, pero ahora tu maqueta directamente es tu casa. Puedes mirarlo aquí.
2. Por otro lado, el poder de las emociones está jugando un papel fundamental, generando una realidad virtual constante. Poder visualizar cualquier lugar del mundo hasta el más mínimo detalle desde tu sofá o interactuar con videojuegos en enormes pantallas de TV es ya una realidad.
Se llegará en poco tiempo a sustituir las pantallas de tv por paredes, pudiendo tener un entorno alucinante, con sólo darle a un botón.
3. Así pues, vamos encaminados a la “vida Smart”, un paso más allá de lo que hoy conocemos como casa domótica, en la búsqueda del máximo control, “confort” y ahorro de tiempo a través de la interconectividad. Todo controlado a través del móvil y sensores por todas partes.

¿Y cómo repercute esto en las personas? ¿Eso es CONFORT?
Días después de esta charla, me llegó un artículo sobre “edificios enfermos” y casas cáncer. Este dramático titular, daba pie a un texto que explicaba las consecuencias que tiene estar expuestos a campos electromagnéticos elevados y geopatías.
Un campo electromagnético puede ser terrestre, producido por una corriente subterránea pero también puede ser producido por el hombre: cables de alta tensión, antenas, wifi…
Curiosamente, iba en el metro leyendo este artículo, cómo no, vía móvil… y se sentó a mi lado una señora que me pregunta: – “¿No te has planteado el uso abusivo que haces del móvil?”. Me sentó mal porque me pareció una intromisión, una crítica así, de sopetón, sin conocerme de nada. Pero realmente tenía razón: “Fíjate, todos están pendientes del teléfono. No somos capaces de desvincularnos de él ni un instante. Dormimos con él. Es una enfermedad que nos generamos nosotros mismos.”
Pues sí, efectivamente, así es. Parece evidente y son cosas que oímos todos los días, pero hacemos caso omiso.
Está en manos de los arquitectos la reflexión de cómo se construye y para qué. Pero también está el poder individual de elegir lo que es más conveniente para uno mismo o lo que no y actuar en consecuencia.
Los campos electromagnéticos perturban el sistema inmunológico. Pero hay muchos otros factores que influyen en la alteración de la salud, provocando problemas graves, desde una mala alimentación, hábitos poco saludables, un mapa energético desfavorable en la vivienda, tu actitud… Pero generalmente un sólo factor no es suficiente para desencadenar un acontecimiento bueno o malo, sino que se debe a la acumulación de varias causas.
La existencia de un factor negativo, pone en alerta, pero no resuelve. Es cuando aparecen otros factores negativos y se suman cuando el peligro es inminente.
Mira tu entorno y observa si hay cableado eléctrico, antenas y postes, pero no descuides el interior de tu vivienda. ¿Qué uso haces del móvil, tablet o del microondas?

Para evitar los campos electromagnéticos en la medida de lo posible, pon en marcha lo siguiente:
– Apaga la televisión, el wifi y todos los dispositivos móviles cuando vayas a dormir, o, al menos, déjalos fuera de la habitación. Ponte un despertador a pilas.
– Evita tener interruptores conmutados al lado de tu cama. Es una comodidad poder encender la luz y apagarla desde la cama, pero seguramente, el cableado discurre por encima de tu cabeza. En mis obras procuro que la zona del cabecero esté libre de cables al menos 1,5m. esto da más trabajo al electricista pero el cliente lo agradece.
– Procura que tu cama esté bien situada en el dormitorio y que el cabecero apunte hacia una de tus direcciones favorables.
– Presta atención a lo que hay al otro lado de la pared de tu cabecero. Es decir, en la habitación contigua. Evita que haya una maraña de cables de distintos aparatos, o que discurra una red de desagüe.
– Haz un uso moderado del microondas. Aprende a cocinar y dedícale su tiempo.
– El móvil… ¿qué haríamos sin él? Es casi una prolongación de la mano. Bueno, pues intenta despegarte un poquito de él. Al llegar a casa “desconecta”. Hay vida más allá de Facebook y twitter, puedes encontrar abrazos, una cañita, un buen libro, una cena sorprendente (lo que puedes ganar si aprendes a cocinar!!!, o si no, que te cocinen ;). Pero no olvides dejarlo fuera de la habitación mientras duermes.
– Ten hábitos saludables, ya sabes, deporte, comida sana, controles médicos periódicos…
– Mantén una actitud positiva, elimina la queja de tu vida y ya verás qué cambio y qué difícil resulta!!! Pero la sensación de alivio es infinita.
Este momento es el que toca vivir, los avances tecnológicos facilitan las cosas y ahorran tiempo, aunque los niveles a los que estamos llegando están dejando de ser parte de la ciencia ficción y ya son una realidad.
Así que toca concienciarse de su correcto uso, para que lo que aparenta comodidad no limite la vida.
¿Y tú? ¿Tienes en cuenta alguno de los puntos anteriores? Coméntalo.
Buenos días Esther.
Gracias por tus recomendaciones.
En mi casa apagamos cada día el el wifi almenos para dormir. Es un hábito que incluso han incorporado los niños. Cuando nos acostamos siempre hay alguno que pregunta: ¿mamá, has apagado el wifi? Estamos todos alerta.
Lo que me va genial es tener todos los cables en uno con múltiples entradas e interruptor, así apagando el interruptor todo queda sin corriente (televisor, ordenador, etc).
Lo que ya no sé como evitar es el cableado del cabecero de mi cama. Pasa justo encima de mi cabeza. Y si le doy la vuelta a la cama no sé cómo voy a entrar en la habitación, jeje
¿Alguna sugerencia para neutralizar eso sin mover los muebles?
Lo del móvil es realmente difícil y tenemos que obligarnos a desconectar. Cuesta mucho pero yo lo apago cada noche (aunque lo vuelva a activar muy pronto por la mañana).
Gracias de nuevo por tu magnífico post. Lo comparto.
Besos
Judit
Lo de los cables en uno es buena idea. También se pueden poner interruptores individuales que comunican con los enchufes. Es decir, que dando a la llave de la luz «enciendas» los enchufes. Yo suelo hacerlo así.
En cuanto al cableado por la zona del cabecero… poco puede hacerse (sin obras), al menos hay que procurar que el cabecero no sea de metal.
Gracias Judit!
Buenos dias, Esther!!!
Si realmente lo que cuentas de la electrocontaminación es cierto.
Personalmente he sido de alguna forma afectado por estos campos, conjuntamente con un hermana. Y los dos montamos una empresa dedicada al tema, la cual en su momento no termino de activarse, por lo tanto tubimos que bajar puerta. He aqui algunos de las informaciones que pusimos en su dia en la web:
IMPACTO DEL ELECTROSMOG SOBRE LA SALUD
Mucha gente padece problemas de salud debido al smog eléctrico sin saberlo. He aquí los principales síntomas: Jaquecas, picores en la piel, calambres y hormigueos en extremidades, lipoatrofia, irritación y sequedad de mucosas (ojos, boca),
derrames en ojos y en extremidades, mareos, vértigos, acufenos, dolores en el plexo, taquicardias, ansiedad, pudiendo llegar incluso a estados de depresión y confusión mental.
Se recomienda, vestir con ropa de algodón, usar calzado que no nos aísle del suelo (desaconsejadas las suelas de goma), lavarse las manos y la cara frecuentemente, pasear descalzos por el jardín, la terraza o el piso de la casa y mantenerse a una cierta distancia de las fuentes más importantes de emisión de electromagnetismo. También es recomendable poner algún cactus al lado de la pantalla del ordenador, ya que éstos son unos grandes neutralizadores de las radiaciones.
Los principales estudios señalan que los niños, y sobre todo los bebés, son los más expuestos y los principales perjudicados por las radiaciones electromagnéticas.
Mas tarde descubrimos que todo lo que nos pasa lo podemos reprogramar de nuevo y asi dejo de afectarnos la electrocontaminación.
Actualmente mi dedicacion consiste en terapias energeticas, a traves de reiki RQ, cirugia psíquica, «UCDM», meditaciones y visualizaciones guiadas y viages interdimensionales en el espació tiempo.
Actualmente es lo que eseño en mis terapias, sin ninguna reserva, pongo toda la información sobre la mesa, ya que creo que ha llegado el momento de compartirlo todo sin reserva alguna, compartir es igual a expandir. Todo lo contrario es guardarselo y que desaparezca y nadie lo aproveche.
Bien estoy encantado con tus explicaciones.
Mi puerta siempre esta abierta para todo el mundo.
Cesc Arrufat
Vaya Cesc!
Muchas gracias por compartir tu caso y ofrecernos tus consejos. Es cierto que el cuerpo no asimila las radiaciones y reacciona de varias maneras. No sé si llegará el momento en que se llegue a acostumbrar y mutemos… Pero antes de eso, apliquemos medidas.
Saludos.