Seguramente, si has hecho obras en alguna ocasión, esta frase sea tu máxima a aplicar: QUIERO UNA REFORMA SIN SUSTOS y que no se convierta en una utopía.
Generalmente, cuando alguien te comenta “estoy con obras en casa”, su cara refleja el mayor de los pesares, como si se hubiesen infiltrado en su vivienda unos ocupas del martillo para ponerlo todo patas arriba y que haya cosas que se escapen a su control. ¡Esto es la guerra!
Y es que el proceso de ver la casa a tu gusto y completamente renovada, a veces, se ve enturbiado la falta de planificación, no tener las cosas claras o no dar con la gente apropiada para llevar a cabo la tarea. Esto supone, no ajustarse a lo acordado, retrasos en los plazos, aumento del presupuesto inicial y sustos de última hora.

Una obra tiene que ser un proceso apasionante, desde el inicio hasta el último detalle, donde en cada etapa veas la evolución, seas partícipe en la toma de decisiones y que todo siga un curso natural.
Para ello, la clave de todo es una buena organización desde el principio. A continuación, te doy unos consejos para que los tengas en cuenta antes de tu reforma:
1. TEN LAS COSAS CLARAS. Has decidido que quieres cambiar tu entorno, quieres sacar el máximo partido a tu casa, tienes un presupuesto y es el momento de llevarlo a cabo. Visualiza tu objetivo, ¿qué quieres conseguir? ¿Un buen Feng shui? ¿Dar un nuevo aire a tu casa? ¿Tirarlo todo y empezar de nuevo?
Piensa en tus inquietudes y en tus necesidades. Ve a lo práctico y aplica tu buen criterio.
2. FIJA UN TOPE DE PRESUPUESTO. La mayoría de las veces renovar unas cosas implica sustituir otras, por ejemplo si quieres quitar un tabique para hacer un espacio diáfano y cambiar el suelo, lo más probable es que haya que cambiar el resto del pavimento para evitar los parches. Es bueno que tengas clara una cantidad mínima y una máxima.
3. REALIZA UN PROYECTO. Una vez que tienes claro tu objetivo, busca una persona que realice tu proyecto, un arquitecto que sea el mediador entre la obra y tú. Una persona que te ponga las cosas más fáciles, te de las opciones posibles y te ayude a tomar las decisiones acertadas. Dedica tiempo a hablar con él sobre el estilo que te gusta, el tipo de acabados que quieres, para que pueda desarrollar un proyecto a tu medida, elabore los planos y redacte la memoria de lo que hay que realizar. También se encargará de la dirección de la obra para su correcta ejecución.
El proyecto supone las instrucciones de la obra, donde tú sabes de antemano lo que se va a realizar y es lo que facilita el trabajo a los operarios.
4. PIDE 2 PRESUPUESTOS. Con el proyecto y la memoria de calidades, pide presupuesto a un par de empresas constructoras para comparar. Desconfía de las diferencias de precio importantes y no te dejes llevar por el precio más barato porque suele ir en perjuicio de la calidad de los materiales, de personal no cualificado o de sustos a última hora al no presupuestar lo acordado.
Procura que ambas empresas presupuesten lo mismo: los mismos m2 y las mismas calidades en los materiales; de lo contrario, no es posible su comparación. Si tienes dudas o ves mucha diferencia de precio, pide un tercer presupuesto, pero no más.
5. BUSCA PERSONAL CUALIFICADO. La cualificación en cada oficio es fundamental. Lo mejor es contratar una empresa con todos los oficios y un jefe de obra que los organice. Si buscas un albañil por un lado y un carpintero por otro no se controlan los plazos y si hay algún problema suelen eludir responsabilidades. El trabajo hay que valorarlo, en su justa medida, porque la preparación, el tiempo y la buena ejecución es lo que da la garantía y la satisfacción del cliente.
6. FIJA UN PLAZO DE EJECUCIÓN. Es importante que fijes, desde el principio, un plazo de obra con la empresa constructora, para que te organices, si tienes que buscar un lugar de almacenaje de tu mobiliario o un alojamiento temporal para ti. A veces, hay penalizaciones a cargo de la empresa por cada día de retraso, pero esto se da en obras grandes y con un presupuesto importante. Lo normal es que haya un margen de una semana más o menos. Y ten cuidado con los cambios de opinión sobre la marcha, ya que esto genera retrasos.
Pues bien, esto sería, a grandes rasgos, lo que tendrías que tener en cuenta a la hora de realizar una obra. Recuerda, sobre todo PLANIFICACIÓN y PROYECTO.
Espero que te hayan sido útiles estos consejos.
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